Elegir bien un equipo de pintura no empieza por mirar cuántos bares da una bomba. Empieza por saber qué producto tenemos que aplicar. Los ensayos de SAMOA con productos comerciales concretos nos dan una referencia muy útil para elegir equipo, presión, pistola, boquilla y otros ajustes de la aplicación.
Primero, saber qué vamos a aplicar
En pintura industrial hay algo que vemos muchas veces: se habla mucho de presión, de caudal o de potencia, pero al final el producto manda.
No se comporta igual una pintura fluida que un revestimiento muy cargado. Tampoco pide lo mismo una imprimación que un producto texturado o una membrana impermeabilizante.
Por eso no tiene demasiado sentido empezar por la máquina. Primero hay que saber qué producto vamos a aplicar y en qué condiciones. Después podemos decidir qué tipo de bomba necesitamos, qué presión tiene sentido, qué boquilla montar y qué manguera utilizar.
Y cuando un proyecto exige validar u homologar un proceso de aplicación, tener una combinación de producto, equipo y parámetros previamente ensayada nos da una base técnica mucho más sólida para empezar.
Primero el producto. Después el equipo.
Ensayos con productos que se utilizan de verdad
Lo interesante de estas pruebas de SAMOA es que no parten de productos genéricos. Son ensayos realizados con referencias concretas de fabricantes como Sika, Mapei, Saint-Gobain, Torggler, Cercol, Casali, Renner o Prismo Vernisol.
Según cada ficha podemos consultar el producto utilizado, el equipo, la pistola, la presión, la boquilla, la dilución y algunos ajustes específicos realizados durante la aplicación. Es decir, no tenemos solo una recomendación de máquina: tenemos una configuración de trabajo que ha sido probada y documentada.
Eso nos da un punto de partida mucho más útil. No significa que cualquier trabajo vaya a funcionar exactamente igual, pero sí que podemos partir de unos parámetros conocidos y ajustarlos después a las condiciones reales de la aplicación.
Un mismo fabricante puede necesitar equipos muy distintos
Los ensayos realizados con productos Mapei son un buen ejemplo de por qué no conviene elegir el equipo antes de conocer bien el producto.
Para Mapecoat TNS Fast, SAMOA utiliza una THOR airless eléctrica de pistón, trabajando a 150 bar y sin filtro de aspiración.
Para Elastocolor Pittura Zero, utiliza una GIOTTO de membrana, con pistola AT250 y una presión de 220 bar.
Y con Quarzolite Tonachino cambia por completo el planteamiento: MINIPEGASO para productos texturados, pistola TURBO GUN y boquilla de 8 mm.
Mismo fabricante. Tres productos. Tres formas distintas de plantear la aplicación.
No buscamos una máquina que “sirva para pintura”. Buscamos la configuración que encaja con ese producto.
A veces el detalle está en la configuración
Con algunos productos Sika aparece otra cuestión importante: no siempre cambia solo la máquina. También pueden cambiar la manguera, el filtro o la presión.
Para Sikalastic 625 N, SAMOA utiliza una THOR con pistola L91X, manguera de 3/8″ y 170 bar.
Con Sikalastic 612 pasa a una DRAGON a 200 bar, mantiene la manguera de 3/8″, pero trabaja sin filtro.
Y para Sikalastic 445 utiliza una NOVA neumática, con una dilución del 3 al 5 % y entre 280 y 300 bar.
Son detalles pequeños cuando los lees en una tabla. Cuando estás trabajando, no lo son tanto.
Consulta los ensayos de aplicación
Hemos organizado los ensayos por fabricante y tipo de aplicación para que puedas localizar rápido la referencia que más se acerque al trabajo que tienes entre manos.
Industria · Recubrimientos protectores

Construcción · Revestimientos
Construcción · Impermeabilización
¿No encuentras el producto que tienes que aplicar?
Envíanos la ficha técnica y cuéntanos qué trabajo tienes delante. Revisamos el producto y las condiciones de aplicación para ayudarte a definir bomba, pistola, manguera y boquilla.
Nota técnica: estas configuraciones corresponden a ensayos realizados por SAMOA con los productos indicados. Son una referencia de partida. La temperatura, el estado del producto, la longitud y el diámetro de la manguera o la producción necesaria pueden obligar a realizar ajustes.
También puede interesarte: El coste oculto del tratamiento de superficies



